domingo, 31 de enero de 2010

LO MUCHO, CANSA


Hay una “ley”: lo que se tiene no se hecha en falta, porque al disponer de ello resulta cotidiano, habitual “anodino”. Consecuentemente lo que no te falta, no lo valoras, ya que parte del valor está en el deseo. Vemos que el valor, el “a-precio”, curiosamente radica en la escasez, de aquí que, por la propia ley, “de lo mucho” –en tu ámbito- el resultado sea su “des-precio”.

La experiencia nos informa que el que en un momento dispongamos de “cantidad” no se deriva su “inflación y su depreciación”, bueno es que retire de la circulación la porción de exceso, para reparar el equilibrio. O de otro modo hacernos conscientes que cual cosecha, ahora es momento de abundancia y que quedan muchos días, hasta la próxima recolección; de acá el almacenaje y la correcta administración del recurso “abundante”.

Pero “no es tan fácil ver las cosas tan ordenadas”; el orden es una acción “inteligente”, y es a ésta a la que recurro.

Ahora, “lo general lo aplico a lo particular”, el pensamiento anterior lo traslado a las muchas y “machaconas” actividades pedagógicas (rutinarias, las más, implícitamente) de nuestros centros educativos y me pregunto, ¿no terminaran los alumnos hartos de tanta escenificación y celebración? Como a cada día le ha salido una celebración-conmemoración, no salimos del “festejo” del “día de…” cuando toca, tratar otro “día de” que, como quien pasa páginas, si el “interpretador” no “siente” interés y motivo por lo que está haciendo, el partícipe queda “embotado” con más de lo mucho; también los sentimientos se cansan. Y tras los sentimientos cansados… los ánimos desalentados.

Serán por días… y para concluir, una pregunta, ¿no será que al cumplir “la programación”, estemos fomentando el resultado inverso?, ¿no estaremos, de tanto usar “los términos”, agotando los motivos y razones que los generan?

Sorprender, improvisar, deprivar, incentivar… EN NUESTRO QUEHACER , porque como sugería Paulo Freire, una de nuestras misiones pedagógicas fundamentales ES CONCIENTIZAR al alumno/a, ¿y cómo?

[Parte del deseo y la motivación radica en el “potencial” de asunción de retos, es algo individual, pero no todos asumen retos de igual modo. Unos aspiran a superar retos “cortos” mientras otros se sienten “aspirantes o aspiradores”, de más amplias expectativas. De aquí que cada uno proceda con un ritmo diferente. Estos proyectos individuales son engarzados “pedagógicamente” mediante propuestas y formatos colectivos, la “didáctica se las verá y deseará” para encorsetar diferentes “volúmenes”. Y por acudir a otra imagen, imaginemos este almacenaje en la bodega de un navío, sujetos por cordajes no muy rígidos… y lo suficientemente flexibles para no “asfixiar” a la mercancía; con tal carga y así distribuida, ¿aguantará el equilibrio del barco las zozobras de las marejadas en la travesía? Realmente, LA EDUCACIÓN VERDADERA SIEMPRE ES ESPECIAL]


LO MUCHO, CANSA


Hay una “ley”: lo que se tiene no se hecha en falta, porque al disponer de ello resulta cotidiana, habitual “anodino”. Consecuentemente lo que no te falta, no lo valoras, ya que parte del valor está en el deseo. Vemos que el valor, el “a-precio”, curiosamente radica en la escasez, de aquí que, por la propia ley, “de lo mucho” –en tu ámbito- el resultado sea su “des-precio”.

La experiencia no informa que el que en un momento dispongamos de “cantidad” no se deriva su “inflación y su depreciación”, bueno es que retire de la circulación la porción de exceso, para reparar el equilibrio. O de otro modo hacernos conscientes que cual cosecha, ahora es momento de abundancia y que quedan muchos días, hasta la próxima recolección, de acá el almacenaje y la correcta administración del recurso “abundante”.

Pero “no es tan fácil ver las cosas tan ordenadas”; el orden es una acción “inteligente”, y es a ésta a la que recurro.

Ahora, “lo general lo aplico a lo particular”, el pensamiento anterior lo traslado a las muchas y “machaconas” actividades pedagógicas (rutinarias, las más, implícitamente) de nuestros centros educativos y me pregunto, ¿no terminaran los alumnos hartos de tanta escenificación y celebración? Como a cada día le ha salido una celebración-conmemoración, no salimos del “festejo” del “día de…” cuando toca, tratar otro “día de” que, como quien pasa páginas, si el “interpretador” no “siente” interés y motivo por lo que está haciendo, el partícipe queda “embotado” con más de lo mucho; también los sentimientos se cansan. Y tras los sentimientos cansados… los espíritus desalentados.

Serán por días… y para concluir, una pregunta no será que al cumplir “la programación”, estemos fomentando el resultado inverso, no estaremos, de tanto usar “los términos”, agotando los motivos y razones que los generan?

Sorprender, improvisar, deprivar, incentivar… EN NUESTRO QUEHACER , porque como sugería Paulo Freire, una de nuestras misiones pedagógicas fundamentales ES CONCIENTIZAR al alumno/a, ¿y cómo?

[Parte del deseo y la motivación radica en el “potencial” de asunción de retos, es algo individual, pero no todos asumen retos de igual modo. Unos aspiran a superar retos “cortos” mientras otros se sienten “aspirantes o aspiradores”, de más amplias expectativas. De aquí que cada uno proceda con un ritmo diferente. Estos proyectos individuales son engarzados “pedagógicamente” mediante propuestas y formatos colectivos, la “didáctica se las verá y deseará” para encorsetar diferentes “volúmenes”. Y por acudir a otra imagen, imaginemos este almacenaje en la bodega de un navío, sujetos por cordajes no muy rígidos… y lo suficientemente flexibles para no “asfixiar” a la mercancía; con tal carga y así distribuida, ¿aguantará el equilibrio del barco las zozobras de las marejadas en la travesía? Realmente, LA EDUCACIÓN VERDADERA SIEMPRE ES ESPECIAL]


domingo, 24 de enero de 2010

COMPETENTES TAMBIÉN para ENSEÑAR EL OFICIO

COMPETENCIA PARA ENSEÑAR EL PROPIO EJERCICIO PROFESIONAL

Tenemos aquí en nuestra España un conflicto de competencia entre dos gremios. De sobra sabemos el alto grado de cualificación de la Enfermería, de su excelencia y su gran estima en el mercado laboral (conocida es la demanda en Portugal ó Gran Bretaña, válganos por ejemplos).

Bien, sobre el conflicto, es claro que dos partes están en litigio, en el asunto que nos ocupa por una, la Enfermería, por otro, el colectivo Médico. La causa, la prescripción de fármacos. La adquisición de esta “herramienta”, hasta ahora exclusiva de los Facultativos, no es sino la demostración de la “solvencia y presencia” que viene adquiriendo este Colectivo, que en el sistema académico estaba, como el Magisterio, relegado a la consideración de “Diplomados” y cuyas “Enseñanzas” eran impartidas , no en “Facultades” sino en “Escuelas”, igual –otra vez- que las de Magisterio.

A los Médicos ¿quiénes les “forman y preparan”?, sabido es que los propios Médicos. Porque cada uno sabe de lo que sabe. A lo/a-s Enfermero/a-s, ¿quiénes les forman? Van por conseguir ser ellos los que desde su “facultad” de intervenir, y así mismo desde la propia praxis, transmitir su parcela de Ciencia. Llegado a este punto, una pregunta: ¿acaso los médicos, no hacen INTRUSISMO en Enfermería? ¿Y no es menos que “letrados” en Pedagogía, Psicología, Didácticas,…”teóricas”, “sin medir ni batir el cobre” con la población destinataria del objeto de la Ciencia Profesional, se atrevan a “magistrar”?

De aquí que vea con buenos ojos este “reparto”, y aplaudir que CADA PROFESIÓN EJERZA también SU PROPIO MAGISTERIO, de sus propias artes, sin intrusismos, ni falsos proteccionismos que limiten el pleno desarrollo de los profesionales de cada campo profesional. La planificación que establece el “Plan Bolonia” la considero muy acertada si al final logramos UNA ESTRUCTURACIÓN FORMATIVA QUE RECONOZCA LA LEGITIMIDAD Y LEGITIMACIÓN DE ESTAS “CARRERAS”, DE “su” SABER Y “su” EJERCER.

;;